TODOS SOMOS INFLUENCERS

 

tumblr_o62x06Hj0I1qkpd0co1_1280

by the talented: agnieszkachabros.com

Si eres usuario habitual de cualquier red social, consumidor de medios de información tradicionales o simplemente espectador pasivo de televisión, probablemente estés familiarizado con el término influencer.

Odiado por algunos y proclamado por otros a los cuatro vientos como bandera de una profesión que a muchos aún se les escapa de su mente cuadriculada, el neologismo influencer (dicho sea, aún no aceptado por la RAE) responde a “persona con cierta credibilidad cuya presencia en redes sociales puede convertirse en prescriptora de una marca”.

En escrito queda muy bonito y probablemente ayude a las compañías que aún no han decidido usar el marketing inbound como estrategia de venta a dar el salto, pero yo creo que es una descripción reduccionista (aunque en realidad todas las definiciones de menos de dos frases sean quizá reduccionistas).

También abogo por la idea de que todos somos influencers, que siempre lo hemos sido (desde el principio de los tiempos) y que lo seguiremos siendo hasta que la humanidad produzca su último suspiro.

Lo que vestimos, comemos, decimos y actuamos va a ser siempre visto por alguien (o casi siempre, y más aún con las RR.SS.), por lo tanto, todos tenemos poder de influencia. Este será mayor o menor en relación a la credibilidad que tengamos en nuestro círculo familiar y de amistades (y proporcional a las ganas de incorporar nuevos hábitos de estos), pero siempre va a estar ahí.

Se puede ver claramente en cómo los hijos aprenden de los padres (escribí este post hace unas semanas), ya que la repetición de las actuaciones de aquellos que para nosotros son la “autoridad” es una de las formas más rápidas de aprendizaje.

La influencia a veces se expresa en forma de envidia por parte del que te observa, de mofa o de resentimiento, pero todos ellos son sentimientos y comportamientos que con el tiempo (si el acto envidiado/mofado/odiado es relevante) se transforma en acción (con suerte, acción positiva).

Y hay algo tan y tan bonito que quizá haya mencionado en el blog anteriormente pero que no logro encontrar que (para mí) puede ser la influencia más pura y positiva en acción… el Efecto Pigmalión, descrito por primera vez en 1965 por el psicólogo Robert Rosenthal. El Efecto Pigmalión también es conocido como “la profecía autocumplida” y proviene del mito de Pigmalión y Galatea. Explicado brevemente, podría decirse que las expectativas que proyectas en una persona (y la manera de transmitírselas) van a ser un gran qué en la realización o no del propósito de dicha persona. Es por ello que creo en el Efecto Pigmalión positivo, en animar a los que nos rodean y argumentar mediante una puntualización de sus cualidades que van a ser capazes de realizar aquello que se propongan.

Todos podemos ser influencers, coaches y magos si nos lo proponemos. La clave está en ser conscientes, seguir siendo nosotros mismos y actuar en consecuencia.

La vida hará el resto.

Love, Janira x

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s